Parque Central Soto de Lezkairu
Pamplona  (Navarra)

Primer Premio

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Seguramente que las primeras construcciones del hombre fueron en la naturaleza. Su esencia tribal y la necesidad de ayuda mutua y compañía hacen que se reúnan y acaben formando una ciudad en la que con el desarrollo extenso de las mismas se ven en la conveniencia de introducir de nuevo la naturaleza en su interior. Siempre se produce un bucle.
Este irónico y simplista esquema fundacional se desarrolla desde la necesidad del reparto de las orientaciones en varios esquemas. Seguramente el más utilizado ha sido el de la cuadrícula, cuadra, cuadrado, manzana, calle, patio… son términos de unas herramientas que se han venido utilizando para la propuesta de fundación o de desarrollo de proyectos.
Todos los días, o casi todos, paso por el Soto de Lezkairu, es mi trayecto para llegar al sur de Pamplona. Entrar y salir por las Mutilvas, te llevaba a pasar por el Soto, y a serpentear por el Sadar hasta el puente de la Universidad Pública.
Era un humedal que de este a oeste daba continuidad a un cierto ecosistema. Era la estructura natural.
Después de la urbanización, paso de nuevo por la misma ruta, ya no hay aquella carretera serpenteante, ahora en medio del gran vial hacia el sur, se pasa por un montón de cruces.
Ahora se trata de volver a hacer aquello que hace pocos años existía.
Esta es para mí en concreto, la principal causa de intervenir en esta convocatoria, aportar la idea de volver a restaurar aquella vía verde, con “poco“ gesto duro, con árboles de gran porte que permita al igual que se posibilita recircular en coche, se posibilite recircular a las espacies entre las faldas de Mendillorri y el Sadar ya en el campus de la Universidad Pública.
El Soto es un ejemplo de urbanismo con una fuerte presencia geométrica en la que se han desarrollado las distintas manzanas en las que se ubican los diversos usos, residenciales y de equipamiento.